Ya estoy bajando los kilos que me acarrearon las pastillas, van 8 menos, me he puesto a dieta con una nutrióloga que me está ayudando millones a perder todo lo ganado con las benditas pastillas.
Pero las obsesiones vuelven y me impiden de nuevo lograr las cosas que quiero, me lleno de miedo, me quedo callada, esa sensación de no distinguir la realidad de las alucinaciones, de que nada me ponga feliz.
Sólo existen pequeños oasis en mis desiertos de ansiedad. Acabo de conocer a un chico que me trae loca, con él, se me olvida un poco lo trastocada que estoy, aunque no seamos nada y eso parezca casi imposible.
Otra cosa, me he despertado la noche de antier a las 3 de la mañana aproximadamente, agitada, y repitiendo las compulsiones una y otra vez en mi cabeza, no es agradable, pero me quedé dormida enseguida y pude descansar.
El chico del que conté, creo que hasta hoy, no me hace caso, pero he pensado... ¡Por Dios! tengo TOC, mi vida entera será una lucha llena de pequeñas batallas, no me rindo, así que él es una de las cosas por las que por ahora no me voy a rendir. Me escucho medio loca maniática, pero es que llegó el momento de luchar, jamás lucho por lo que quiero, se ha llegado el momento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario