miércoles, 26 de diciembre de 2012

Otra vez

Las obsesiones han regresado, llevo lo que va del mes con ellas y es algo casi insostenible, estoy disimulando, por la familia, para que no se preocupen. Mi mamá es dura, me dice que si quiero independizarme debo de dejarme de estas "niñerías", el caso, es que no son niñerías, qué más quisiera yo, pero no lo son.

Quisiera pensar que la causa de esto, es que he estado sometida a mucha presión estos últimos meses: rompimientos amorosos, carga excesiva de trabajo, aumento de peso, enfermedades algo graves, gente que me volteó la cara y por último la enfermedad y muerte de mi perrito Firules, que fue una carga emocional terrible.

Hoy desperté a las cinco de la madrugada con una obsesión, luego vino la compulsión, hasta que mi cerebro se cansó y caí dormida. De algo sirvió tal vez leer un rato la Biblia, para tranquilizarme, pero las obsesiones incluso vienen entre las líneas de lo que leo o de las películas que veo.

Necesito a alguien que me entienda, no un psicólogo, sino a alguien que esté pasando por lo mismo que yo, porque esto es insostenible. Los psicólogos con sus corrientes hacen de todo una patraña estúpida y terminan por darle la razón a la obsesión y no a uno. Tal vez hablándolo con un sacerdote, pero qué pena que el padre se entere de mis desórdenes (aunque ya más o menos tiene una idea por lo que le he contado).

Mis amigos tampoco lo entienden, así que mejor me lo guardo para mí, lo utilizo para escribir, hacer mis guiones o mis cuentos me tranquiliza.

Quiero salir corriendo. No quiero volver a tomar antipsicóticos, porque es fecha que no puedo bajar los kilos que me hicieron ganar y mi graduación está demasiado cerca, como para salir en las fotos luciendo como un cerdo, quiero que ese vestido rojo se me vea espectacular.

Pues bien, si hay algún tocoso por aquí, ¡manifiéstese pues!

jueves, 6 de septiembre de 2012

Presunta presunción

Es cierto, el TOC un tiempo hizo y deshizo conmigo, pero gracias a Dios, no me dejo vencer.

Siempre he tenido la teoría, que la diferencia en esto ha sido la fe. Y no, en definitiva no soy la mejor cristiana, ni siquiera me puedo jactar de serlo, tal vez y sea la peor, pero el Señor me dio las fuerzas, no encuentro otra explicación. Leí mucho cuando el psiquiatra me dio el diagnóstico y aun cuando sólo era sospecha mía y me deprimía sobremanera saber que mucha gente quedaba totalmente discapacitada.

Así que la diferencia, quizás, la hizo la fe. Estudios realizados por científicos de la UAT indican que la fe mejor la calidad de vida de los pacientes enfermos, más de los terminales, pero en sí yo considero que de cualquiera.

Iba a escribir una mega entrada super larga, pero pues básicamente este es el mensaje, Dios hace la diferencia.

viernes, 3 de agosto de 2012

Pastillas

Hace como 4 o 5 años me medicaron para bajar de peso con pastillas, no recuerdo el nombre, pero curiosamente, esta noche, me he puesto a investigar sus daños colaterales. No las quiero culpabilizar de mi toc, porque ya existía cuando llegaron a mi vida, pero siento que fueron las que lo empeoraron.

Para no hacerla más larga, me he encontrado con varios blogs sobre anoréxicas y bulímicas en mi búsqueda y con todo respeto  a estas chicas, pero son repugnantes, me parecen un insulto a la vida.

Yo entiendo querer adelgazar, yo quiero bajar los kilos que he subido durante mi vida universitaria y por causa de los antipsicóticos, pero de eso a llevarlo al grado de pensar que la comida es mala, es un extremo bastante absurdo.

Hace unos años, por llegar a estos blogs, escribí uno de mis primeros guiones, fue, creo yo, uno de mis escritos más creativos. Pero era un cuento de hadas a comparación de lo que escriben estas chicas ¡se están matando a sí mismas!

No concibo, que, mientras unos nos aferramos a la vida con toda la vehemencia posible, que queremos una vida normal, otros lo que quieren es acabar con ella.

Aquí escribe una tocosa, cuyo único sueño, es que se vayan los malos pensamientos y poder vivir mejor, vivir, no importa el físico, vivir para vivir, nada más. Sin necesitar pastillas, ni doctores, sólo vivir.

Es realmente cagante, sí, cagante, el pensar que hoy estoy bien, pero sólo Dios sabe si este estado sea pasajero o duradero, y si mañana amanezco otra vez con las obsesiones y la compulsiones, no importa, seguiré pegada a esta vida, como una garrapata a un pelaje de perro.

martes, 17 de julio de 2012

Depresión

¿Cómo le dices a alguien, "me deprimí porque se me están terminando los medicamentos"?
Esta mañana me he levantado con una depresión terrible, pensando interminables veces, ¿qué diablos hago aquí? Justo en este momento, dudo si el blog al que mando este escrito es el correcto, hoy no sé si mi depresión es por el TOC, las dudas existenciales de una casi graduada, la economía que no anda nada bien o de plano por culpa de mi ex novio que un día me da alas y al otro me las corta.

Pero hoy de plano tenía depresión. Decidí no hacer las cosas que tenía que hacer porque no me llenan y ya porque no me ayudan a alcanzar un sueño ni me causan gran ambición, de plano, no supe qué era exactamente, sólo decidí...

Y en estos momentos leí un inbox de mi maestra de danza preguntándome si vuelvo al curso... no lo sé, no sé si la decisión que tomé esta mañana sea definitiva o sólo el producto de mi depresión, que ni siquiera sé si es por el TOC o por mi ex novio...

lunes, 28 de mayo de 2012

Calor

Hace calor y me han vuelto algunos de los pensamientos que me llevaron al psiquiatra. No me lo creen, dicen que son figuraciones mías, pero han vuelto.

Tengo la teoría que es la temporada, el calor, la frustración. El año pasado, justo estas fechas fue cuando peor me puse, cuando terminé en un consultorio psiquiátrico y no podía salir de casa...

Quisiera saber si el calor aumenta el TOC... ¿será?

viernes, 11 de mayo de 2012

Hoy

Varios días llevo sin el toc... tan fuerte.
Mis relaciones son iguales, la vida es igual, pero tiene más sentido y calidad...
Ya quiero dejar tanta medicación, quisiera probar otro tratamiento, las pastillas me duermen, me drogan, hacen todo su efecto en mí...
En fin, vivir con toc... es todo un arte.

martes, 7 de febrero de 2012

Y hoy el TOC es noticia

Tengo la costumbre, como buena comunicóloga de leer todos los días las noticias en el Google News, además de chutarme, por así decirlo, algunas columnas del Milenio para empaparme un poco en cuanto a temas de política, economía, espectáculos,ciencia y salud. Pues hoy en mi exploración, me encontré con que el TOC es noticia.

La UNAM está poniendo en práctica métodos (nada nuevo que no hayamos escuchado antes los tocosos, terapia cognitivo conductual, fármacos, etc.) y bueno esto era básicamente la noticia.

Seguí varios links hasta que di con este artículo, que es hasta la fecha, el que mejor describe la enfermedad y es que cansa realmente que al obsesivo-compulsivo, siempre lo pinten como una persona que tiene que realizar una acción, vaya que llevan su padecimiento a lo físico, y nunca se acuerdan de nosotros, los ritualizadores mentales. A pesar de que el artículo si obedece un poco al modelo de obsesivo-compulsivo existente, me pareció coherente y hasta un poco me sentí proyectada, porque justo así fue como comenzó todo. Aquí dejo el link, por si es que tengo algún lector interesado.

Recuerdo que yo si intenté tratarme y a pesar de que la psicóloga detectó en mí, ciertos patrones obsesivo-compulsivos, los pasó por alto salomónicamente y prosiguió con una terapia en la que tenía que buscarme amigos y no sé que más. Debo admitir parte de mi culpa, y a la vez no, en primera hablar de lo que pasaba por mi cabeza hasta hace unos meses era terrible, lloraba, pataleaba, etcétera, no digo que ahora esté del todo cuerda, pero al menos eso, lo controlo y lo acepto, pero en aquel entonces cómo iba yo a decirle a mi psicóloga lo que pasaba por mi mente y si creía que estaba poseída o peor si estaba loca de remate.

¿Qué sucedía? Lo que a la chica del artículo: imágenes obscenas, frases groseras, cosas blasfemas, pasaban por mi cabeza cuando una imagen religiosa se me interponía o cuando estaba en misa. Era horrible, puesto que no me dejaba llevar a cabo mis actividades normalmente en la parroquia y me sentía esclavizada.

Más adelante "aprendí a vivir con esto", pero me trajo problemas de adaptación, personalidad y muchas cosas, la verdad no estaba plena. Viví cinco años sin enfrentar la realidad, sino es que más y es que la verdad, ¿quién quiere aceptar que está enfermo? Vaya que a mi nadie me lo creía. En apariencia yo era una niña casi perfecta: buenas calificaciones, bien portada, no hacía desastres, hacía mi tarea, en contraste que batallaba para relacionarme con gente de mi edad, pero lo logré, aunque mi enfermedad ahí seguía.

Pasé bachillerato y la mitad de la Universidad así, hasta que las cosas se me salieron de control. Además de los pensamientos religiosos otros se me vinieron a la cabeza (todavía no estoy preparada para hablar de ello). Me aislé de mis amigos, me aferré a mi ex-novio, casi que era mi escudo, empecé a comportarme de manera extraña.

Había tenido la voluntad de buscar ayuda desde que estuve consciente que lo que yo tenía era algo más grave, pero por desidia, falta de dinero, qué se yo, no encontré la oportunidad, hasta que realmente todo se salió de control. Mis papás, aunque ya acostumbrados a mi extraño comportamiento, fueron los que me sacaron la cita con el psiquiatra, porque un día de plano no me pude levantar a la escuela, mi cabeza estaba agotada de la charla mental que se desarrollaba en ella. Opuesta a una letanía de "cosas negativas" estaba la voz de mis convicciones que daban argumentos míos y de plano esto era desgastante. Si llegué a creer que de plano no era TOC, sino otra cosa más grave, pero bueno, el doctor, sólo confirmó lo que yo de antemano sabía.

Todos los tocosos sabemos que lo somos, pero el diagnóstico es difícil. Los médicos generales, incluso algunos psicólogos no nos creen, más a los que somos del tipo ritualizadores mentales, pues en nosotros, sólo está el terrible desgaste mental que nos dejan las elucubraciones, y un molesto dolorcito de cabeza producto de la tensión que produce la ansiedad.

Pero hay luz al final del camino llevo siete meses en el juego, voy con el psiquiatra y las cosas pues van mejor. A veces me hago la tonta porque me siento bien y digo ya no tengo nada, pero la realidad es que esto es una constante, llego para quedarse. Llevo como un mes que no tomo medicamentos, por desidia más que nada, porque como son controlados, no he ido al médico y el cuento de nunca acabar de todos los que tomamos esto. Me he sentido bien, pero los artículos que leí me regresaron el cable a tierra de que esta mejoría es temporal, y que debo seguir en pie de lucha.